NOCHI TLEN

NOCHI TLEN ONCA NO HUELITLI MO PATLAZ, XIC CUALMEZTLI MO MANTICA, MOYOLICA, INIC TI NEMIZ INAHUAC YELIZTLI……..

TODO LO QUE EXISTE SE PUEDE TRANSFORMAR, ¡EMBELLECELO¡ ASI DE ESTA MANERA VIVIRAS EN ARMONIA CON TODO LO QUE EXISTE…….

lunes, 11 de agosto de 2008

Mi confrontación con la docencia

Entre la docencia y mi profesión.

“Mi confrontación con la docencia.”

Un saludo a todos y todas:

Egresado de la Universidad Autónoma Metropolitana unidad Iztapalapa, de la carrera de Ingeniería Bioquímica Industrial (Biotecnología). Como todo egresado, pensaba que una vez terminada la carrera conseguiría el mejor de los empleos. Me imaginaba trabajando en una empresa con muchos fermentadores (La forma como se obtiene el yogurt, la cerveza, etc. y en la actualidad muchos medicamentos). Después de año y medio de buscar este empleo, en el Distrito Federal al menos que yo supiera existía una empresa que producía algunos antibióticos por vía fermentativa, por fin lo conseguí, pero o decepción, no se, si fue por la forma de trabajar de los directivos o así será en todas las empresas, o incluso yo. Conforme pasaba el tiempo me sentía fuera de sitio y cada vez hasta padecía levantarme y pensar que me dirigía al trabajo.

Solamente soporte algunos meses y decide renunciar, por supuesto que me costo tomar esta decisión. Cuando intente encontrar otro empleo me fue imposible, por que percibían mi estado de animo, que tenia por lo suelos. Durante ocho meses estuve buscando y nada, hasta que decidí intentar en la docencia. Pensé que era el momento de dedicarme de lleno, ya que lo había contemplado, pero no que se diera tan rápido.

Una vez en el Colegio de Bachilleres, donde actualmente me encuentro me di cuenta que no era suficiente con dominar los temas. Afortunadamente el Colegio nos exhorta a tomar “los cursos psicopedagógicos o los de cada academia a la que pertenecemos, y estos me han ayudado en gran medida a interesarme más por seguir adquiriendo herramientas.

En cuanto el estado de ánimo cambio radicalmente, por que en los tres años que llevo como docente, pareciera que las cosas se me han dado fácil (según comentarios de compañeros profesores), pero creo que es por que simplemente: amo lo que hago y las cosas se dan. Un indicativo de la vida, para saber si elegimos correctamente el camino, es precisamente cuando los objetivos que planteamos los conseguimos sin estar lamentándonos o buscando pretextos. Por esta razón estoy seguro que hago alguna de las actividades que me gustan: Ser profesor.

El entusiasmo y la actitud que uno tiene buena o mala, los alumnos la perciben inmediatamente, ellos son el indicativo mas fidedigno que uno puede tener. Es frecuente que uno salga muy orgulloso por la cátedra que según uno da, o la clase ideal que por fin pudimos dar, pero falta la opinión del eje central de la educación: “El alumno”. He aprendido que si los profesores preguntamos directamente a los alumnos: defectos y virtudes que pueden mencionarnos, esto nos realimenta, ya que tenemos la información de primera mano. Con esto evitamos perdernos, si las autoridades de nuestros planteles como ocurre frecuentemente nos etiquetan de “buenos” o “malos” profesores, solamente por la estadística de aprobados y reprobados.

Los problemas a los que nos enfrentamos cada uno de los profesores, son tan diversos como las condiciones que imperan en las instituciones, estados de la república y socioeconómicos, zonas, turnos e inclusive cada grupo, pero no se comparan con las satisfacciones que experimentamos, cuando los mismos alumnos así nos lo hacen saber o sabemos que están cumpliendo sus objetivos.

La responsabilidad inmediata, es que aprueben la materia como consecuencia de un aprendizaje, mencionaba en la actividad “como percibo mi docencia” debemos ir más allá de una simple calificación y pensar que son seres humanos, que deben fungir como tales y no simplemente como alumnos. El profesor debe planear sus actividades para estimular valores, pensamientos y conocimientos que le permitan continuar en la escalera de la vida y así cumplir con la responsabilidad qué tenemos con nuestra sociedad. Esta me parece que es uno de los retos que tenemos y por supuesto que una vez cumplida, la satisfacción será plena.

Una de varias razones que me mantiene con entusiasmo, es que una vez en el salón de clases, a pesar de todos los pesares, finalmente estamos profesores y alumnos. Y esto, tiene muchos significados; se olvida la exigencia de alto índice de aprobados, de problemas particulares, de instalaciones, etc. Aquí es cuando empieza hacerse uso de las habilidades, recursos o deficiencias que los profesores poseemos. En este sentido, creo que es una oportunidad maravillosa de utilizar el escenario del aula para mostrar, continuar y/o potencializar el mundo del aprendizaje. Por esto, creo que debemos estar en constante adquisición de herramientas y actualizaciones para eliminar las deficiencias e incrementar las habilidades.

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